GUADALAJARA.- "A veces extraño a Klaus Kinski y quisiera que estuviera aquí. Con su muerte hemos perdido una gran fuerza de la naturaleza y el cine", admitió el cineasta alemán Werner Herzog en un breve encuentro con la prensa. Fue en el marco de la XXVI edición del Festival Internacional de Cine, que empezó en esta ciudad mexicana.
El afamado director de "Aguirre, la ira de Dios" pidió analizar en su justa medida la tormentosa relación que mantuvo con su actor-fetiche. Kinski falleció a los 65 años en California, hace 20 años. Había nacido en Danzig, en 1926. "Hice 60 películas a lo largo de mi vida y sólo cinco fueron con Klaus. Por su parte, él hizo 205 filmes más que yo no dirigí", apuntó.
"Haber trabajado con Kinski fue una experiencia única y difícil, fue como trabajar en el ojo de un tornado, pero siempre valió la pena. No quisiera que lo recordáramos  sólo por los escándalos, sino por lo que él ha dado en la pantalla de cine, que ha sido mucho", agregó. Eran famosas las peleas entre ambos en el set.
El cineasta, nacido en Munich en 1942, fue homenajeado el sábado en Guadalajara. Se definió como uno de esos directores que no hace cine para los festivales. "Y mucho menos haga películas para la televisión o para el DVD. Yo hago películas para que las vea la gente en las salas de cine", sintetizó Herzog.
Herzog está feliz por la experiencia con la nueva tecnología en 3D. La utilizó para su documental "La cueva de los sueños olvidados", donde capturó las pinturas rupestres más antiguas de la humanidad en Chauvet, Francia. Relativizó, sin embargo, la importancia de esta herramienta a la hora de definir el futuro del cine en el mundo. (DPA)